Una cuestión de método

En 1637 René Descartes publicó El discurso del método, un libro esencial de la historia de la ciencia y la modernidad. En casi 400 años de su publicación se han propuesto múltiples críticas y reflexiones sobre el método, es decir, sobre el camino a seguir para investigar.

En los centros y oficinas de investigación se considera que diligenciar formatos que definen el marco teórico, los antecedentes, el presupuesto y los límites y alcances es acción suficiente para lograr a cabalidad el plan trazado. Sin embargo, parecería que contar con la ruta de trabajo que define el título, los objetivos y la delimitación espaciotemporal del tema no son condición suficiente para concluir la investigación. Es decir, aunque la cartografía puede brindar detalles de fina precisión, la investigación es un camino trazado que al empezar a ser transitado muchas veces se hace trunco por el propio camino, por condiciones externas y también por los tropezones de quien decide caminar.

Los problemas en torno a la investigación se pueden reunir en tres grupos: los problemas de lo investigado, los problemas del/la investigador/a que cada vez que pregunta sobre la elaboración de su investigación sabe que se pregunta sobre sí mismo/a, y los problemas externos relacionados con presiones institucionales, familia, recursos y contextos del investigador/a y lo investigado.

En algunas ocasiones la investigación toma vida propia al punto de que la bifurcación, plasticidad y dispersión del tema o proceso abordado se torna inalcanzable. Por otra parte, el investigador y la investigadora social deben enfrentar conceptos y categorías que cuentan con cierta claridad definitoria hasta que son reflexionados. Arte(s), sociedad, ciencia, historia, verdad y política se convierten en palabras que desdicen de la claridad analítica evidenciada en el formato de investigación diligenciado. Con la duda conceptual que conduce a la levedad de las palabras, el terreno de la investigación se hace movedizo y los utensilios para conocerlo, palparlo, describirlo y transformarlo pierden su potencial empírico. A veces se siente que cada conjunto de problemas puede llevar a la crisis de la investigación y a la crisis del/la investigador/a.

A las cuestiones investigativas correspondientes a las preguntas sobre cómo realizar la investigación, subyacen problemas extraacadémicos que siempre confrontan al investigador/a pero que carecen de atención analítica e institucional. Para hablar de los múltiples inconvenientes del quehacer investigativo en el ámbito de las artes y las humanidades, pero también para saber qué se puede hacer cuando son más las dudas que las claridades las que acompañan el interés por seguir la pista de temas y problemas de las artes, la cultura y las humanidades, el CIAC invita a estudiantes, docentes y egresados/as de la UT a participar del seminario Una cuestión de método.

El seminario es una invitación a conversar y reflexionar sobre los siguientes temas:

  • La crisis como método.
  • Repensar lo conocido sin ignorar lo que se ha dicho.
  • El mundo cotidiano y la investigación: universidades, recursos económicos y agendas científicas.
  • La imaginación teórica en la investigación.

El seminario también es una iniciativa para intentar responder las siguientes preguntas:

  • ¿Es posible trabajar científicamente en las artes y las humanidades?
  • ¿Cómo investigar lo diverso?
  • ¿De qué manera estudiar objetos y procesos esquivos?
  • Artes, humanidades y producción científica: ¿se puede hacer ciencia en las artes y las humanidades?

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